Skip to content

Dos Passos y muchos vídeos

febrero 24, 2010

No me equivocaría de mucho (estaría al nivel de las encuestas políticas) si dijera que todos los novelistas norteamericanos comparten una obsesión. Esta obsesión tiene un nombre elocuente: The Great American Novel. En un país con una tradición literaria tan reciente no podemos encontrar una épica nacional, tan importante para la construcción de un sentimiento de nación. Cierto es que esos poemas épicos son a menudo construcciones románticas, pero los griegos tenían sus poemas homéricos, los ingleses su Beowulf y los portugueses sus Lusíadas.

La cuestión es que a falta de una épica, en Estados Unidos se intenta hacer una versión moderna, por lo que todo escritor que se precie debe intentar escribir la gran novela americana, que refleje con todo detalle la esencia de los Estados Unidos de su momento. Se ha hecho de todo para conseguirlo; los autores de la Wikipedia ponen bajo esta etiqueta desde Moby-Dick a The Catcher in the Rye del recién fallecido Salinger. La obsesión llega a tal punto que en YouTube encuentro un vídeo titulado How To Write The Great American Novel. Pero precisamente de YouTube quería hablarles.

Hace unos días, al abrir Spotify (no, de momento aún no me he equivocado de servicio), me encontré un anuncio de una compañía telefónica que presentaba los “BeatClips”, su nueva creación, un proyecto colaborativo, … Por la descripción me sonó a una burda copia de Thru-You, un proyecto del israelí Kutiman, pero resultó que Kutiman era el hombre detrás de todo, sólo que ahora cobra, cosa que me parece bien. En los vídeos de Thru-You o de Beat Clips, el autor (término que no entraremos a discutir) reúne fragmentos de vídeos de YouTube para crear una nueva canción.

Kutiman (y ahora es cuando las cosas encajan) me recuerda a John dos Passos. A lo mejor se preguntarán de quien se trata; yo no recuerdo muy bien como descubrí su existencia, pero me alegro de haberlo hecho (es un autor de los considerados “importantes”, todo sea dicho). Descendiente de portugueses, este escritor se dedicó, cómo no, a intentar escribir la gran novela americana. Después de una novela sobre Manhattan escribió su trilogía americana, en la que la tercera novela se acaba cuando se acabó de escribir la primera, en la depresión del 29.

Como la vida de John dos Passos les importará muy poco, hablaré de su obra, o como mínimo de Paralelo 42, la primera de las tres y la única de la que puedo hablar con propiedad. Se sitúa a principios del siglo XX, cuando las madres aún les recomendaban a sus hijos que durmieran en la YMCA. Es una novela (como toda la trilogía) polifónica. Cuenta paralelamente la historia de cinco personajes con sus tenues puntos de enlace. El autor entrelaza los capítulos en los que el narrador nos cuenta la historia de alguno de los cinco personajes con otros que titula “Noticiario”, en los que podemos encontrar desde el último parte de la guerra en Europa hasta tonadas publicitarias, otros que narran la historia de personajes notables de la época y otros del “Ojo de la Cámara”. Para el lector al principio resulta inquietante. En estos ojos de la cámara se ve una escena cuotidiana que, por más que se intente, no pertenece a la historia de ninguno de los cinco personajes. Suerte del amable editor, que, con marcas tipográficas, indica en el índice los distintos tipos de capítulo, aunque a lo mejor si no lo hiciera sería más divertido.

AFIRMAN QUE ÉSTE SERÁ EL SIGLO DE LOS
QUE POSEAN INTELIGENCIA Y MILLONES

llega en incubadora un bebé nacido
en Mineápolis

Cheyenne Cheyenne
Súbete a mi poni

Fragmento del “Noticiario VII”

Kutiman hace algo similar. Es la canción de nuestro tiempo. La gran canción… vaya, las fronteras son cada vez más abstractas. La gran canción a secas, supongo. No estoy planteando una cuestión de calidad, sino de cantidad. Dos Passos presenta una visión que favorece a los trabajadores sindicados y oprimidos. No sé hasta qué punto el proyecto de Kutiman tiene características comunistas, enajenadoras o  de las dos cosas. Pero ahí está todo. Trocitos de un cualquiera, de un vídeo que enseña a tocar la guitarra, de un señor que quiere vender bajos o de un niño que quiere enseñar al mundo su dominio de la trompeta. Mientras tanto, DJ Earworm lleva tres años haciendo una mezcla de las 25 canciones más escuchadas en Estados Unidos, haciendo, en este caso sí, la Gran Canción Americana, pero de él, supongo, hablaré en otra ocasión.

Anuncios
One Comment leave one →
  1. marzo 8, 2010 11:40 pm

    ¡Vaya con las analogías! ¿Será cierto que los humanistas son siempre transversales? ¡Qué panorámica!

    Això és el que diria si no fos per què ens coneixem i tal, i dien-te que m’ha agradat l’article i que intentaré seguir-te (sense rellegir-te, no ens esverem), i que endavant amb el projecte!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: